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La visión de António Simões

Para António Simões, los caballos siempre han formado parte de su vida. Creció en la granja de su padre, en Portugal, rodeado de caballos, aunque entonces no eran lusitanos, sino mestizos. La verdadera pasión llegó más tarde, hace unos 25 años, cuando António se enamoró de la conducción de carruajes. En ese momento tomó una decisión audaz: crear una yeguada dedicada a la cría deportiva de lusitanos.

Desde el principio, António combinó la cría con la competición. Creó un equipo para competir al más alto nivel en enganches internacionales y contrató al famoso Félix Brasseur como conductor y jefe del proyecto deportivo. Aunque la mayoría de la gente asociaba a los lusitanos con las corridas de toros o la equitación tradicional portuguesa, António creía que podían destacar en un ámbito completamente distinto. Esa convicción se convirtió en la base de Caballos de Figueiras.

Construir la yeguada

Las primeras yeguas procedían de José Henriques Casguinha, que fueron la base de la yeguada. La idea de António era clara: crear una yeguada que produjera lusitanos de verdadera calidad deportiva. La nutrición era la piedra angular de su programa; los potros volvían a casa con uno, dos y tres años y eran criados y acondicionados cuidadosamente. Todos los caballos jóvenes, incluidas las yeguas, se sometían a pruebas con silla a los tres años. El objetivo era sencillo pero ambicioso: desarrollar aires correctos y elásticos: paso, trote y galope. António calcula que 95% de sus caballos alcanzaron este nivel.

En Figueiras, ningún caballo fue juzgado únicamente por sus papeles o su aspecto. Cada uno fue evaluado en el deporte, ya sea

a caballo o con arnés. “Quería decisiones reales, no sueños”, explica António.

El avance - Campeón del Mundo en Aquisgrán

Años de dedicación dieron sus frutos en 2006, cuando el equipo lusitano de António ganó el Campeonato del Mundo de Enganches en Aquisgrán. Fue un logro histórico, la prueba de que los lusitanos podían competir y ganar en la escena mundial en una disciplina que iba mucho más allá de su uso tradicional.

Tras ese éxito, António cambió de objetivo. Había conseguido todo lo que quería en la conducción de carruajes; ahora su ambición se dirigía a producir caballos de doma de alto nivel. Para poner a prueba su visión, invitó al entrenador profesional Jan Bemelmans a evaluar sus caballos. La cuestión estaba clara: ¿era realista el sueño de António de tener lusitanos en la doma de alto nivel, o sólo un deseo?

Bemelmans quedó inmediatamente cautivado por la yegua Batuta y aceptó entrenarla durante dos años. Los resultados convencieron a todos: Los lusitanos de Figueiras podían brillar en la doma clásica. Era el comienzo de un nuevo capítulo.

Redefinición del lusitano

Desde entonces, Figueiras ha producido nombres que hablan por sí solos: Unico, Batuta, Craque, Dragão, Epico, Icaro, Oscar, Pastor, Queluz y Poeta. Caballos que llegaron a competir internacionalmente, muchos con jinetes olímpicos, ¡y algunos vendidos por más de un millón de euros!  Hoy en día, Horses of Figueiras es reconocida mundialmente como una de las yeguadas que ayudaron a modernizar el Lusitano. A través de su visión, persistencia y estándares inflexibles, António Simões ha dejado una marca permanente en la historia de la raza.

Para António, la misión siempre ha sido sencilla: “Crío para el deporte, para la calidad”.”